Cuando trabajas solamente para ti mismo, o para tu propio beneficio, tu mente rara vez se elevará por sobre las limitaciones de la vida personal primitiva; pero cuando estás inspirado por algún propósito grandioso, algún proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompen las fronteras; tu mente trasciende las limitaciones; tu consciencia se expande en todas direcciones; y te descubres a ti mismo en un nuevo mundo, un mundo grandioso, un mundo maravilloso; los poderes, facultades y talentos dormidos cobran vida, y descubres que eres una persona mucho más grande de lo que jamás soñaste ser"
Christian D. Larson, Psicología de los Negocios, 1912.

24 dic 2007

Mi historia (nota en construcción)

"Uniendo los puntos... encontrando lo que amo hacer "

Puede parecer quizá un poco vano, escribir sobre uno mismo, verdad?
Pero es mi historia. Es la única de la cual puedo hablar con cierta propiedad, y claro que para mí es la más importante. No porque yo me considere "la persona más importante", sino porque a eso he venido a esta vida: a vivir mi propia historia. Como todos los demás.
Y en última instancia, qué otra cosa de valor puedo tener para compartir, sino mi historia, y tu la tuya? Quizás, escuchando con empatía las historias de los otros, iremos entendiendo un poco más cada vez la propia.

Aquí está uno de mis héroes, Steve Jobs (el joven que siguiendo sus sueños y su inspiración cambió la historia de la humanidad al inventar la PC), compartiendo su historia en un discurso que me ayudó mucho a comenzar a entender la mía.
En la primera parte Steve habla de "unir los puntos" del camino de cada uno, para comenzar a entenderlo.



En mi caso, encontrar el hilo conector, el propósito de experiencias tan diferentes, capitalizarlas, hallarle un sentido a mi pasado para poder darle un sentido a mi presente y a mi futuro, fue una inquietud constante en el fondo de mi mente durante todos estos últimos años.
No podía aceptar que todo hubiera sido una sucesión de cosas dispersas e infructuosas.

Finalmente estoy logrando ver algunos de esos puntos:
Sé que de niño soñé siempre con una vida extraordinaria, con vivir y hacer grandes cosas, con hacer una diferencia, ser un héroe, ayudar a las personas, "cambiar el mundo"... cositas asi, nada menos.
La "edad de la inocencia", que todos hemos vivido, no?



A los 10 años leí por primera vez Juan Salvador Gaviota, y durante toda mi adolescencia leí y releí prácticamente todos los libros de Richard Bach, que junto con "Demian", de Hermann Hesse, "Dove" (la historia real del adolescente que dio la vuelta al mundo solo, en un pequeño velero) y otros, sembraron en mi una perpetua ansia de una vida de libertad y sentido.

(poster en mi dormitorio infantil)



(una pelicula que me fascinó a los 10 años)

A los 19 años dejé mi pueblo natal y me fui a Buenos Aires a estudiar Arquitectura. Era 1982, acababa de terminar la Guerra de Malvinas y eran los últimos meses de la dictadura militar, y era una época maravillosa de fervor democrático, de utopías, de manifestaciones políticas, artísticas y culturales en todas partes. Una mezcla del mayo francés y el verano del amor californiano. Parecía claro que "cambiar el mundo" era una tarea esencialmente cultural y política.



(Festival BARock en Obras, nov. '82... yo estuve ahi!)

Por alguna extraña razón, mientras participaba intensamente de todo ese fenómeno, que llamamos "la Primavera Alfonsinista", me interesé también por la Macrobiótica.
Fue una de esas cosas, como dice Jobs, que en el momento parecen no tener razón de ser, y luego terminan "haciendo la diferencia".

Tiempo después tuve que pasar 3 meses en cama por hepatitis, y los libros que leí en ese tiempo (principalmente las biografías de Gandhi y Schweitzer, y la revista Mutantia) me hicieron meter de lleno en mi primer gran utopía. Formé pareja, y nos fuimos a intentar fundar una comunidad, y vivir en la naturaleza.


(mi "biblia" de esos años)

Durante 5 años estudiamos y experimentamos el vegetarianismo, la Macrobiótica, la curación natural mediante la alimentación, hierbas, arcilla... y gracias a ese gran cambio de alimentación y de vida mi mujer recuperó su salud, y pudimos tener dos hijos.

En esos años, "cambiar el mundo" parecía pasar por promover la alimentación y la medicina natural, la ecología, y la vida en contacto con la naturaleza y en comunidad.

En 1990, la búsqueda de un mejor futuro económico nos llevó a vivir a una ciudad grande, donde se hizo muy difícil sostener aquel estilo de vida, que se fue perdiendo.
Durante 15 años fui constructor y carpintero, hice publicaciones turísticas, internet...
Siempre buscando una actividad que me apasionara, que me permitiera mantenerme fiel a mis ideales y mis valores (trabajar con amor, en equipo, con amigos, practicando el servicio), pero que además me diera libertad financiera.

Nunca logré compatibilizar ambas cosas.

En los últimos años me encontraba ya totalmente absorbido en "la carrera de la rata", y mis ideales no eran siquiera recuerdos. (Hoy me parece increíble que haya podido olvidar todo, y sin embargo asi fue... y todavía hoy no termino de recordar todo lo que fui perdiendo).
Como Thoreau, había querido "ganarme el pan un poco más poéticamente", y había fracasado.

Mi utopía había pasado a ser pagar las cuentas.
No sabía entonces que a veces, cuando parece que fracasas, es porque la vida tiene un plan mejor, y quiere que lo busques ("La vida te empuja para que despiertes", dice Kiyosaki)



Trabajaba desde que me levantaba (con mucho esfuerzo) hasta que caía agotado (y aún así me costaba dormir). Mi novia me tomaba estas fotos, para mostrarme que "no podía vivir asi".

Buscando solucionar el severo cansancio, stress y abatimiento crónico que sufría, empecé a probar diferentes suplementos vitamínicos, sin resultados, hasta que encontré uno que en pocos días comenzó a devolverme mi vitalidad.

Lo que de ningun modo podía imaginar en aquel momento era que con aquel sencillo suceso comenzaría mi "regreso a casa".

Mientras tanto yo seguía trabajando todo el día, intentando, como siempre, "llegar a pagar las cuentas". "Algún día, más adelante", habría tiempo para disfrutar con mi pareja y mis hijos. Finalmente, en un lapso de pocos meses, mi hijo mayor se fue a vivir al otro extremo del mundo, y mi pareja me dejó, y regresó a su país.

(despedida de Frodo) - (Con María del Mar)

Toqué fondo, aunque en ese momento no lo supe conscientemente.



La vida tiene extrañas vueltas! Y como dice Steve Jobs, uno sólo puede "unir los puntos" y entender el diseño de su vida cuando, llegado a cierto punto, mira atrás. Mientras avanza, sólo puede confiar, y seguir su corazón, aunque a veces no sepa dónde lo lleva.

Sucedió luego que la gente que me conocía notó la mejoría en mi ánimo, y quisieron saber qué estaba haciendo, "qué estaba tomando". Yo vi la posibilidad de "ganar un $200 extra para pagar cuentas" simplemente compartiendo lo que a mi me había hecho bien, y comencé con el negocio, a tiempo muy parcial y, confieso, con muchas reticencias respecto de esa forma de comercialización.
Mi horizonte seguía sin ir más allá de "pagar las cuentas".

Gradualmente fui descubriendo, para mi sorpresa, que esta actividad podía ser mucho más que simplemente "realizar ventas para obtener dinero": Tenía que ver con el crecimiento personal, y con cosas que yo sabía que habían sido importantes para mi... aunque no recordaba cuáles.

Me dejé guiar. Inconscientemente entendí que, si quería resultados diferentes, tenía que dejar, de una buena vez, de hacer siempre lo mismo.



En sucesivos seminarios, y en especial la Extravaganza de Chile, fui conociendo a muchas personas, conmoviéndome con sus historias, y empecé a enamorarme de esta actividad.


"No cesaremos de explorar.
Y el fin de toda nuestra búsqueda
será llegar a donde empezamos

y conocer el lugar por primera vez."

(T. S. Elliot)


Un poster similar a este habia en casa de mis tíos cuando yo era niño, y la frase me acompañó toda mi vida, como una profecía que no terminaba de entender.

Ahora, a mis 44 años, comienzo a unir los puntos, a ver el hilo conductor entre tantas experiencias aparentemente dispersas, comienzo a entender cómo todo tuvo su propósito, y me fue conduciendo, en última instancia, de regreso al punto de partida, que ha cambiado, igual que yo.



¿Por qué hago lo que hago?

Las razones por las que he abrazado esta actividad con pasión y total certeza son tantas, que me cuesta explicarlas claramente.

Como nunca he aceptado ser un simple "seguidor", y de todas las posturas filosóficas la que más me ha identificado siempre ha sido la del "freethinker" (librepensador), constantemente busco la visión de otros pensadores a quienes respeto, y la verdad es que sigo encontrando nuevas razones para comprometerme cada vez más con esto.

(Mandela, Bakunin, Covey, Peters)

En primer lugar, esta actividad me encanta. "Asesor de Bienestar". ¿No es una buena manera de ir por el mundo, ayudando a la gente con su bienestar? ¿No es lo que la gente más necesita hoy en día?

En segundo lugar me da LIBERTAD ABSOLUTA, y NO TIENE LÍMITES.
LIBERTAD en todas las formas posibles, que ningún otro trabajo o negocio me dió, ni podría darme. Puedo elegir dónde, cuándo, cómo, cuánto, por qué, y con quién trabajar. Puedo desarrollar el negocio en 65 países, viajando, o desde casa, con mi computadora. (Según Tim Ferris, ese es el mayor capital de los nuevos ricos del futuro: Tiempo y Movilidad)

Y no hay límites. No hay techo.
En todo lo que emprendí en mi vida, aunque independiente, siempre llegué a ese "cielorraso de vidrio" del cual no pude pasar. Del otro lado del vidrio había una vida mejor, pero yo no podía llegar. Aquí no sólo no existe eso, sino que se me alienta, se me ayuda y se me enseña a que llegue tan lejos como quiera. Sólo depende de mi.

En tercer lugar, sé que podré lograr todos mis sueños y mis metas, las económicas y las que sean. Puedo vivir la vida extraordinaria que soñé de niño. Y eso es mucho.

Y aquella utopía que tuve en mi juventud, de promover una manera de disfrutar de salud y vitalidad por muchos años, hoy con la Nutrición Celular puedo lograrlo con mayor eficacia, sin complicaciones y sin privarme de lo que me gusta, y por lo tanto es un sistema que puedo compartir más fácilmente con todo el mundo.

Por otro lado, como esa tarea en cierta forma nos enfrenta a intereses muy grandes que lucran con la enfermedad (por eso Paul Zane Pilzer habla de Revolución del Bienestar), mi parte rebelde y política también volvió a encontrar la expresión que había perdido.

(parte de video Cambios, Rath)

Como dice Paco Pérez, el primer empleado de Herbalife, "los dos principales problemas de las personas son la enfermedad y la pobreza, y en Herbalife tienen la oportunidad de solucionar ambos".

Se puede "cambiar el mundo" participando en una revolución sin violencia, sin derrocar ni quitarle a nadie nada, simplemente compartiendo persona a persona una mejor nutrición, y una mejor oportunidad económica.
En otras palabras, liberando a las personas de un sistema económico y a un sistema de "salud" que los mantiene atados.

(Pilzer, Ferguson, Mandela, Rath)

No es casual que la Sudáfrica de Mandela haya sido la primera en "patear el tablero" de la tiranía de los laboratorios (link)

Y en cuanto a "hacer una diferencia" en el mundo... ¿puede haber mayor satisfacción que haber ayudado a cambiar la vida de familias enteras?

Trabajar con amor, ayudar a las personas, brindar servicio, y el crecimiento personal a través del trabajo, dejaron de ser un "lujos" que van en contra de un genuino progreso económico. Por el contrario, en este sistema esa es la única vía a la verdadera independencia financiera.

En lugar de alcanzar la riqueza a costa del trabajo de muchas personas atadas a un horario y un sueldo fijo, en este sistema la única manera de crecer y lograr tus metas es ayudando a mucha gente independiente a crecer y a lograr sus metas.
¿Existe una forma más ética, justa y gratificante?

Gente independiente, a la que se le brinda la misma oportunidad, sin importar nacionalidad, origen, raza, sexo, edad, estudios, religión, nada. ¿Existe una oportunidad más democrática?

En fin, esta es mi historia, y las razones por las que desarrollo esta actividad con pasión y convicción. No tienen por qué ser las tuyas, pero quizá te sirva saber que es posible, que existe una actividad que puede darte mucho más que un sueldo para gastar.

Personalmente siempre necesité hallar las razones profundas del existir. Como Juan Salvador, no acepto que el volar sea sólo un medio para conseguir comida. Creo que estamos en este mundo para lograr mucho más. Como cantó Joni Mitchell, "la vida tiene que ser más que cortar el césped y pagar la hipoteca".

Por otro lado, expertos como John Peters nos dicen que, en realidad, no tenemos mucha opción: el mundo del empleo tal como lo conocemos tiende a desaparecer (link)

Y en el nuevo paradigma, vivir cada uno a su manera no tiene por qué implicar limitaciones materiales. Podemos tener ambas cosas: una vida con significado, y la abundancia material. No tiene por qué ser una cosa u otra. Y no tiene por qué implicar "salvarse solo", a costa de otros. (continuará)

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